
Peter Aichner
Peter Aichner </Arquitecto de Software, Futuro Terapeuta/>
Imagina que acabas de llegar a Bozen, Italia. Eres de Turquía, traes tus recetas caseras dentro de tu equipaje, junto a la ilusión de poder sumergirte en una nueva cultura. Quieres vivir con alguien que esté abierto a probar tu comida, estás buscando un centro cultural en el que puedas aprender más acerca de las tradiciones locales, sueñas con inscribirte en un curso para aprender a montar bicicleta porque nunca se te fue permitido en tu ciudad de origen, y quieres encontrar a personas que puedan ayudarte a sentirte parte de este nuevo lugar. Antes, habrías utilizado plataformas comerciales para encontrar todo esto. Ahora, tienes al “Agente de la Conectividad”. Ella no te pregunta qué es lo que quieres conseguir, sino qué es lo que realmente necesitas. Y es allí en donde sucede la magia: María está rentando una habitación y ama la comida turca, Thomas organiza grupos para salir a pasear en bicicleta, un colectivo artístico te invita a conocer más acerca del arte local… Todos ellos son personas reales, con las cuales tendrás encuentros genuinos y, al final, conectarás con ellos en persona.
El Agente de la Conectividad es un compañero digital que vive en tu propio dispositivo. ‘Aurora’ -una inteligencia artificial que funciona como una asistente virtual- entiende tus necesidades y te ayuda a satisfacerlas. El Agente crea un puente entre la comodidad digital y la auténtica conexión humana, ayudándote a navegar ambos mundos con propósito e intención. Piensa en él como un tipo de tecnología que finalmente trabaja por tu bienestar, sin ningún tipo de fin comercial. ‘Aurora’ entiende tu estilo de vida y lo que realmente necesitas, y está conectada a otras personas que se encuentran en tu zona local. Si se lo permites, ella te ayudará a conectar con una persona que tenga necesidades similares a las tuyas. Todo este proceso te entrena para compartir tu creatividad con mayor facilidad; hace posible la formación de conexiones más auténticas; y demuestra la importancia de balancear los momentos virtuales con la vida real.
La experiencia del Agente de la Conectividad empieza con una conversación en la que expresas todas las cosas que son importantes para ti: tus intereses, necesidades o sueños. Cabe resaltar que el Agente ha sido diseñado como un chatbot; por ello, durante el inicio de tu interacción con ‘Aurora’, ella te saludará y platicará un poco contigo. Después, te ayudará a darle forma a tus pensamientos, volviéndolos más claros incluso para ti mismo. Posteriormente, te preguntará cuáles son tus necesidades y explorará tu comunidad local, buscando iniciativas, grupos y/o individuos que se alineen con estas últimas. Cuando se encuentran conexiones potenciales, ‘Aurora’ te explica por qué cada una de ellas puede ser beneficiosa para ti, y también te especifica cuál su propósito. Luego, ella te pregunta qué conexión es la que más te interesa y espera hasta que hayas decidido si quieres establecerla o no. Una vez que le hayas comunicado tu decisión, ‘Aurora’ te guía hacia otra sección de la plataforma, en la cual tendrás la oportunidad de hablar directamente con la persona con la que acabas de conectar. A pesar de que el objetivo principal de Aurora es el de ayudarte a cubrir tus necesidades, ella también se asegura de que seas consciente de tus propias capacidades, para que así puedas ofrecerlas a alguien que las necesite. Esto dibuja el escenario para el florecimiento de relaciones más profundas, fuera del espacio virtual.
Existen tres entornos principales dentro del Agente de la Conectividad: el ‘Us Room’, el ‘Me Room’ y el ‘We Room’. En primer lugar, Aurora te explica quién es y te invita a explorar sus funciones en el ‘Us Room’. Luego, cuando quieres compartir tus necesidades personales, vas hacia el ‘Me Room’, una burbuja completamente protegida que mantiene segura tu información. Posteriormente, entras al ‘We Room’, un lugar en el que podrás enviar una invitación abierta para que las personas puedan conectar contigo. Para conectar con alguien, se requiere que ambas partes acepten la denominada “solicitud de conexión”; por esta razón, si tú y otra persona aceptan conectar la una con la otra, ambos son enviados hacia una burbuja compartida conocida como el ‘We Room’. Allí, ustedes podrán intercambiar información, planear encuentros y profundizar la relación.
El Agente de la Conectividad brilla cuando estás pasando por alguna transición en tu vida: mudarte a una nueva ciudad, iniciar la universidad, explorar nuevos intereses o buscar una comunidad que comparta tus mismos valores. El Agente tiene éxito cuando rompe las burbujas de aislamiento que los algoritmos de las redes sociales han construido a nuestro alrededor. Su enfoque es verdaderamente transformador cuando buscas una conexión más profunda o cuando intentas convertir una interacción digital en una comunidad tangible.
La base principal en la que se asienta el Agente de la Conectividad es el concepto del Commoning. Este ha evolucionado desde las antiguas prácticas tradicionales y ha sido redescubierto por algunos expertos, quienes han elaborado una base teórica en torno a él para así poder proponerlo como una alternativa al capitalismo. El Commoning se define como las prácticas sociales y las acciones colectivas a través de las cuales la gente crea y administra los recursos compartidos (a los cuales se les otorga el nombre de “los procomunes”). Su núcleo gira en torno a la cooperación, la inclusividad y la sostenibilidad. Además, el Commoning está intrínsecamente ligado a los recursos compartidos, el autogobierno, la ayuda mutua y la descentralización. Este concepto cobra vida durante la cotidianidad a través de los jardines comunitarios, en donde los vecinos cultivan alimentos juntos; los softwares de código abierto -como Linux- que cualquier persona puede utilizar y mejorar libremente; las viviendas cooperativas en las que los residentes comparten responsabilidades; y las plataformas de difusión de conocimiento -como Wikipedia-. Cada ejemplo demuestra como la gente trabaja en conjunto para administrar sus recursos de manera efectiva, resolviendo los problemas que se presenten en el camino y construyendo comunidades fuertes y solidarias.
El Agente de la Conectividad integra los principios del Commoning para crear una plataforma digital colaborativa que va más allá del individualismo. Esta última promueve la responsabilidad compartida y favorece el intercambio de recursos, creando un tejido social más resistente. Asimismo, el Agente permite que sus usuarios participen de manera activa y democrática, facilitando así la co-creación de soluciones. También incentiva la creación de vínculos en los que prime la autenticidad y la confianza mutua, incrementando así el compromiso de cada miembro para con la comunidad. Finalmente, busca crear un entorno digital que se caracterice por ser inclusivo, transparente y orientado hacia el servicio.
Las redes sociales fueron diseñadas para incrementar la interacción y mantener la atención de las personas. Estas plataformas tienen una base de datos central que analiza tu comportamiento y construye algoritmos que deciden que es lo que debes ver. Al sumergir a las personas en su propio espacio individual, las redes sociales logran aislarlas las unas de las otras. Esta paradoja -estar más “conectados” y, sin embargo, sentirnos más solos- nos llama a cambiar nuestra perspectiva acerca de la tecnología, para que así esta última pueda ayudarnos a cubrir nuestras necesidades más profundas.
A diferencia de las redes sociales, el Agente de la Conectividad no intenta mantenerte en línea todo el tiempo. Tú tienes el control de todos tus datos (puedes elegir qué tipo de información compartes con las personas que quieren conectar contigo) y de tu experiencia (puedes cambiar el aspecto de tus burbujas). La manera en la que el Agente mide el éxito de cada interacción es a través de las conexiones significativas que ayuda a crear -tal vez incluso amistades para algunos de sus usuarios-, las emociones positivas generadas por estas últimas y, finalmente, por las necesidades que son satisfechas en el mundo real. Asimismo, el Agente de la Conectividad no posee ningún tipo de patrón de pensamiento comercial, por lo que goza de un código abierto y puede ser utilizado de manera gratuita. Sin embargo, si así lo deseas, puedes apoyar al equipo de desarrolladores que se encuentra detrás del Agente de la Conectividad al ayudar a cada uno de sus integrantes a satisfacer alguna de sus necesidades personales 😊
El Agente de la Conectividad no fue creado para que dependamos de él permanentemente. Es una herramienta educativa que refuerza nuestra habilidad ancestral de reconocer a los demás, empatizar con ellos y formar vínculos especiales. Se ha vuelto esencial comprender las necesidades que poseen todos los seres humanos y, más específicamente, las necesidades de las personas de las generaciones futuras. Cuanto mejor funcione el Agente, menos lo necesitaremos, ya que uno de sus objetivos es el de prepararnos para conectar con los demás por nuestra cuenta. Al final, el Agente se abolirá a sí mismo.
Queremos reunir a diseñadores, desarrolladores de software y “personas reales” que estén interesadas en cuestiones eco-sociales para construir prototipos del Agente y probarlos en diferentes culturas. Nuestro objetivo principal es crear espacios en los que todos los que estén interesados en este proyecto puedan unirse a la conversación y contribuir con su granito de arena. El camino que va desde la tecnología basada en el consumo hasta las herramientas centradas en la conexión ha comenzado, y tu perspectiva podría ser lo que necesitamos para darle forma a este proceso.
Estamos buscando a jóvenes que quieran ayudarnos a diseñar al Agente de la Conectividad. Para nosotros, tu contribución es importante, así sea en los ámbitos del diseño, la programación, el desarrollo de software, la redacción de diálogos, la construcción de comunidades o simplemente aportando nuevas perspectivas. Los componentes técnicos ya existen, lo que nos falta llevar a cabo es la reimaginación de las interacciones humanas en el espacio análogo y en el espacio digital que solo puede ser concebida a través de la colaboración entre personas que poseen diversos puntos de vista. Queremos que nuestro entorno de trabajo se convierta en un ecosistema en constante evolución que se refuerce aún más cada vez que una persona traiga su visión y su talento a la mesa.